El otro

Febrero, 23

En el acercamiento del otro,
algo ha desborado mis decisiones libremente tomadas,
se ha escurrido en mí, a mis espaldas.
¿Es cierto que ya la experiencia más humilde
de aquel que se pone en lugar de otro,
está animada por la vulnerabilidad
sin hacer intervenir una búsqueda deliberada del sufrimiento?

2 comentarios para “El otro”

  1. Laura escribió

    muy acertado cambio de template… perfect
    ponerse en el lugar del otro, no es, en un punto, buscar deliberadamente el sufrimiento?

  2. damián escribió

    No, Laura. Es poner en juego, como acta de compromiso, la posibilidad de sufrir. Porque, si no, ¿qué clase de acercamiento es? Si yo juego a que me pongo en el lugar del otro pero atento a que nunca me salpique, no dejé nunca mi lugar. Sí, Ariane, lo que decís, a mí por lo menos, me parece exactamente así. Y lo espantoso es que, si no te ponés en el lugar del otro, nadie tiene por qué ponerse en el tuyo. Es válido, igual: concha perfecta, cerrazón permanente. Lo he hecho. lo hago. Me muero. Y si me abro, también; pero por lo menos hay un airecito, un vientito, un soplo de NO ENTENDER, ni estar dispuesto a entender.

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